
El Superclásico, dicen los que dicen saber de fútbol, estaba devaluado. Y en los escasos 9 minútos que se jugaron, la única protagonista fue la lluvia.
Pero ¿Qué análisis se puede hacer de tan poco tiempo jugado?.
Voy a abocarme a hablar de estados de ánimos. Boca salió a la cancha a ganar. Jugó esos casi 600 segundos como si fuera la final del mundo (y es que lo era, lo es aún).
En cambio, River salió a golpear, a pegar fulero por que no pudo tener la pelota casi nunca. De hecho, de las tres infracciones dura que cometieron los de la Banda, dos eran para roja directa y una para amarilla. Pero como Baldassi era el arbitro, sí ese Baldassi que siempre quiere ser protagonista por encima de los jugadores y el "de negro" que más perjudicó a Boca en los últimos tiempos, no hubo cartones. La patada de Rojas al debutante Matías Gímenez, debió ser del color que lleva en el apellido el mediocampista de River. La plancha de Marcelo Gallardo a Nico Gaitán debió ser expulsión. Y el pisotón de Almeyda a Morel, al menos merecia amarrilla. Baldassi no las vio porque llovía mucho.
Adémas cabe aclarar que Boca podría haberse ido arriba en esos mínutos. Gaitán tuvo una clara desde la medialuna del área y se resvaló al tirar el zurdazo. Román tuvo dos contragolpes (sí, contras en los primeros mínutos del PT) pero el agua paró los ataques.
El jueves, a las 15.45 se continúa el encuentro. Pero el jueves ya será otra la historia. En Boca sale Ibarra e ingresa Bonilla. Alves sigue probando jugadores para encontrar el equipo. Ojala que los encuentre en los 80 mínutos que quedan...
por Etchecopar Mariano

No hay comentarios:
Publicar un comentario